viernes, 4 de febrero de 2011

El día sin carro no está funcionando

Siempre he sido fanático de la idea que impulsó originalmente el día sin carro: Una ciudad donde la bicicleta y el transporte público fueran las únicas formas de movilizarse.

En muchos de los debates que he tenido sobre el desarrollo de la ciudad siempre surgía como una gran idea: “que tal una ciudad sin carros”. No me refería a un día sin carros, sino a una ciudad donde estuviera prohibido el vehículo privado. Los únicos vehículos permitidos serian los de las autoridades (policía, bomberos y ambulancias) y los taxis, la mayoría de vías serían peatonales, con unas cuantas excepciones para los vehículos ya mencionados, desde cualquier punto de la ciudad se garantizaría una estación de transporte público masivo a menos de 400 metros, a su vez este transporte público cumpliría con todos los requisitos de capacidad, seguridad y confort.

¿Llama la atención esa utopía? A simple vista parece algo traído de una película pero lejos de volverse realidad, no obstante en una ciudad como Londres, donde el 80% de los habitantes se movilizan en transporte público, no está lejos de este ideal. Para cada 8 de 10 londinenses el vehículo privado es irrelevante y recientemente se han tomado medidas como el “congestion charging” que han ayudado a desestimular aún más su uso.

El vehículo privado tiene la desventaja de movilizar pocos pasajeros, de tener altos índices de polución, de congestionar la ciudad, y generar alta accidentalidad, no es casualidad que la mayoría de las medidas novedosas con respecto a la movilidad en ciudades a nivel mundial sean direccionadas a reducir su uso. Bajo esta lógica el día sin carro debería ser una maravilla no obstante lo que se evidenció hoy en Bogotá estuvo lejos de serlo.

Los índices de polución se incrementaron, pues el parque automotor de servicio público es viejo. La gente no cabía en el sistema de transporte masivo, los vehículos con excepciones a la medida abundaban en las calles y pocas personas hicieron uso de su bicicleta. Desafortunadamente en este momento, Bogotá está lejos de poder encarnar ese sueño que describí al principio de este Blog. Nos falta cultura ciudadana, líneas de metro, un parque automotor de transporte público que cumpla los estándares mínimos de polución y obligar a que las normas sean para todos ente otras cosas.

En este momento la medida del día sin carro es un fracaso, tenemos 2 opciones o la acabamos o garantizamos las condiciones mínimas para que los bogotanos realmente la disfruten. Personalmente soy partidario de la segunda, esperemos a ver que plantean los candidatos a la Alcaldía.

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1 comentario:

  1. porque mejior no una ciudad sin los vehiculos de esos delincuentes con disfraz llamados autoridades y sin taxis y sin trans milenio, y mas carros privado!

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